Tema del mes | 11

Opinión | Conocimientos Comunales y Políticas Públicas

Escrito por:
Luis Mujica, investigador del Grupo Interculturalidad y Ambiente, INTE-PUCP.

En el mes de julio se realizó un conversatorio, a propósito, de la consulta que el Ministerio de Cultura solicitara en torno a la propuesta de “Estrategias de conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas en el Perú”. El conversatorio permitió poner sobre la mesa la importancia del tema que aquí recojo y subrayo algunas ideas, para seguir pensando de qué conocimientos estamos hablando en el Perú, quiénes lo producen y cómo debe sostenerse.

En primer lugar, los conocimientos comunales son datos, informaciones (inmateriales y materiales) que están registrados en forma de narraciones, técnicas, tecnologías y prácticas en personas y en grupos humanos de las diversas comunidades de la amazonia, los andes y los afroperuanos. Aquellos datos e informaciones son conocimientos en tanto que están construidos experimental y experiencialmente, y están organizados, sistematizados, validados, recreados y adaptados según las exigencias de los tiempos y las circunstancias. Esto significa que pueden ser procesados, modificados, transmitidos y ser universalizados para fines diversos.

Aunque los conocimientos comunales procedan de diversas experiencias tienen un solo objetivo, articular lo necesario para que las personas y las comunidades puedan desarrollarse adecuada y plenamente. Son comunales en tanto que su constitución está en diálogo con conocimientos de otras tradiciones y son renovados para fines que las personas y grupos humanos lo requieran. Visto así, los conocimientos son comunales porque tienen un carácter común y público; es decir, de fácil acceso y abierto para todos.

Los adjetivos tradicional, ancestral, local, popular y otros no logran abarcar la diversidad de conocimientos que forman parte de una tradición “sapiencial” que están en proceso permanente de adaptación. Pues, la información que las comunidades producen favorecen la coproducción de conocimientos, los que se incorporan en los procesos sociales pensando en el futuro y para resolver diversas necesidades. Visto así, no es posible concebir una única manera de producir el conocimiento; este no puede reducirse al conocimiento “científico”, pues este es solo una manera de organizar la información útil para responder a una forma de entender el desarrollo.

En segundo lugar, los conocimientos comunales son producidos por sujetos colectivos, donde los individuos, que forman parte de las comunidades, están en relación permanente con la naturaleza y la sociedad cambiante y diferente. Sin embargo, una concepción monocultural y monolingüe de la sociedad y de las instituciones solo estarían generando formas de exclusión premeditada de los diversos grupos humanos y sus diversas expresiones lingüísticas y culturales. Los sujetos comunales desde hace mucho tiempo siguen coproduciendo conocimientos para enfrentar los cambios de la naturaleza y los embates de la sociedad en cambio.

Al hablar de conocimientos comunales es imperativo sostener que los que lo producen son sujetos colectivos y diversos, con diferentes formas de comprensión de sus relaciones con el macro y micro cosmos natural y social. Aquellas comunidades con un bagaje de información en diversos campos históricamente son amazónicas, andinas y afroperuanas. Estas comunidades han producido conocimientos, experimentando, para adaptarse en los diversos campos de la actividad humana, para responder, por ejemplo, al cambio climático.

Finalmente, los conocimientos comunales deben ser considerados como parte de la producción estratégica de una nación en tanto se defina como pluricultural y democrática y hacer que las comunidades que recrean sus conocimientos deben ser institucionalizados para evitar ser considerados como meros objetos a ser conservados como parte de una colección y evitar a que sean reducidos a meros objetos comercializables a expensas de intereses de egoísmo transnacionales. La institucionalización de los conocimientos implica que estos deben ser durables y transmisibles en el tiempo, y por eso, modificables y perfectibles y universalisables. Vale decir, que los conocimientos deben ser transmitidos de diferentes maneras, con la finalidad de ser reconocidos y formen parte de la formación en los institutos superiores y la academia, para lograr responder a las necesidades permanentes de las poblaciones y la humanidad.

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